Los dispositivos de protección contra sobretensiones (SPD, por sus siglas en inglés)-la tecnología principal que subyace a las-reglas eléctricas con protección contra sobretensiones-se originaron a finales del siglo XIX y sirvieron inicialmente para proteger las líneas aéreas de transmisión de energía. Su evolución progresó a través de varias etapas, incluidos los pararrayos de sobretensiones de aluminio, película de óxido-, pellets-(década de 1920) y tubulares (década de 1930), seguidos por los pararrayos de carburo de silicio (década de 1950) y los pararrayos de óxido metálico-(década de 1970). Desde 1992, China ha presenciado la introducción a gran escala-de módulos SPD industriales-estándar, montables en riel DIN-DIN de 35 mm (ejemplificados por los diseños alemanes y franceses) y unidades integradas de protección contra sobretensiones de tipo caja- (ejemplificadas por los diseños de EE. UU. y el Reino Unido).
Como productos-de usuario final, las regletas-protegidas contra sobretensiones también han evolucionado desde ofrecer funciones de seguridad básicas hasta incorporar aplicaciones inteligentes. Los primeros modelos proporcionaban principalmente protección fundamental contra sobretensiones, utilizando-componentes integrados como varistores y tubos de descarga de gas para proteger contra sobretensiones. Los desarrollos posteriores introdujeron mecanismos de protección multi-capas, integrando características como fusibles térmicos y diodos supresores de voltaje transitorio (TVS). Las regletas eléctricas modernas-protegidas contra sobretensiones ahora incorporan tecnologías inteligentes; utilizan sensores-incorporados para monitoreo inteligente y alerta temprana, admiten control remoto y administración automatizada a través de aplicaciones móviles y ofrecen capacidades de optimización y análisis de datos. Además, los diseños de productos contemporáneos y la selección de materiales ponen mayor énfasis en la estética, la sostenibilidad ambiental y la durabilidad.
